
El golpe tiene los dias contados.
El festival realizado en el día de ayer contó con la participación de 50000 personas según los organizadores. Realizado en en campo de futbol rodeado de laderas naturales, el festival se convirtió en una gran asamblea popular, donde los distintos movilizados interactuan con cánticos con los oradores y las bandas. En muchas ocaciones se votaba a mano alzada determinadas consignas y se rechazaba con silbidos y gritos las propuestas que bo eran bien recibidas. El caso más paradigmático fue el de un padre católico salvadoreño, convertido casi en un heroe popular por sus años de lucha en el país, ovacionado por la multitud, pero abucheado en el momento de plantear en su discurso que aqui no había "un problema de clases sociales" sino de malas personas.
Los participantes del evento siguieron durante más de doce horas el evento con una atención sorprendente. En ese inmenso lugar no se escuchaba nada más que lo que se decía desde el escenario y las respuestas coreadas por la multitud.
Entre los oradores, se destacó un discurso de barricada, llamando a profundizar la lucha y la organización y fue muy común a todos (votado incluso varias veces por los participantes) el llamado a una constituyente bajo la participación de las organizaciones populares.
El llamado telefónico de Zelaya y la intervención en vivo de su hija fueron pusieron de manifiesto de manera contundente el hecho de que dentro del movimiento popular la vuelta de Zelaya es el primer punto del programa. A pesar de esto, nadie tiene por Zelaya una gran confianza, por lo que se plantea su regreso como un paso importante para profundizar la lucha por las reivindicaciones pendientes.
Las palabras revolución y socialismo fueron parte, a lo largo de toda la jornada, de las canciones, las obras teatrales y las intervenciones de los oradores.
La intervención de la FUBA generó una enorme conmoción. El planteo de realizar un congreso de trabajadores y estudiantes latinoamericanos en Honduras fue recibido con una ovación que se extendió por varios segundos y fue destacado por los medios como uno de los momentos más importantes del festival. Previamente a esto, la FUBA contó con una carpa en el festival, cedida por el frente nacional de lucha contra el golpe, donde diferentes organizaciones campesinas, sociales y estudiantiles hicieron cola para reunirse a debatir la forma de impulsar el congreso de manera conjunta. Puede afirmarse que el congreso latinoamericano es ya una realidad, y que la totalidad de los sectores en lucha de Honduras tuvieron esta propuesta como eje principal de sus debates internos en los días que transcurrieron desde nuestra llegada.
La intervención de las Manos de Filippi generó un gran impacto. El público, acostumbrado a escuchar música folclórica regional, fue sacudido por la fuerza musical y política de una banda que ya se ganó un lugar en este pueblo y en su lucha. Las manos recibieron muestras de afecto y reconocimiento a lo largo de todo su estadía, superando con esto el mal momento que vivieron cuando al llegar al aeropuerto fueron detenidos y demorados por hacer en el avión comentarios contra los golpistas.
Antes de que cerraran el show de las manos, se informó en el estadio la noticia de la explosión de bombas sobre los medios que televisivos y radiales que cubrían en vivo para honduras el festival, eliminando la transmisión instantes previos a que tocaran los guaraguau, banda Venezolana extremadamente popular en el país.
El festival ´fue un gran golpe político al ya debil gobierno golpista, profundizando la presión existente en el país por el regreso de Zelaya antes de el comienzo del proceso electoral el próximo 1 de septiembre. Los diarios golpistas comentan hoy con alarma y preocupación el hecho de que el llamado al boicot puede ser demoledor, haciendo tambalear incluco la presencia de algunos candidatos que se retirarían del proceso eleccionario para no quedar expuestos políticamente ante una elección marginal.
"Las 10 familias" (así llaman aquí a los oligarcas y los sectores que orquestaron el golpe) que dirigen Honduras ven resquebrejar día a día sectores de apoyo. Junto a la baja de las ventas, las huelgas de trabajadores, las movilizaciones permanentes, se ha empezado a impulsar una campaña para no pagar los servicios públicos

